El masaje infantil es una forma natural de comunicación no verbal entre tu hijo y tú.
Es un espacio de tiempo compartido, dedicado a vosotros, donde cada uno se retroalimenta del otro.
Es una de las formas más bonitas de dar y recibir amor.

Piensa que cuando estás dando un masaje, todos tus sentidos están puestos en esa personita, en ese momento de total dedicación para el niño. Es un momento para que vivas totalmente en el presente, en ese instante.
Para el, es un ritual casi mágico, le ayudas a descubrir todas las partes de su cuerpo, es un momento para fortalecer vínculos afectivos con sus progenitores y fomentar la confianza.

Para que el niño o el bebé goce de todos los beneficios del masaje, lo primero que hay que hacer es pedirle permiso para dárselo, preguntarle si le apetece, si no quiere o muestras señales de cierto malestar, es mejor que lo dejes para otro momento en el que esté más receptivo y ambos disfrutéis.

A veces ocurre que el niño nota nuestro estado de ánimo o si estamos demasiado estresados, esa es una razón muy común por la que puede transmitirnos su descontento y que no sea el momento adecuado para el masaje.

Durante el masaje, el progenitor debe de estar atento a todas las señales que va a recibir del niño.
Habrá ejercicios dentro del masaje que les sean más agradables y relajantes que otros y estos los repetiremos más veces, así, nuestro hijo entenderá que sabemos comprenderlo, que estamos atentos a sus necesidades y sentirá más confianza en ti en cualquier otra situación.

Las cosas que aprendemos y sentimos en los primeros 7 años de nuestra infancia marcan nuestra vida entera, por eso, es fundamental que el niño entienda que puede confiar, que respetan sus decisiones y se fomente su autoestima y el masaje es clave importantísima para ello.

Vamos a enumerar las 5 razones de mayor importancia por las que el masaje es clave para el desarrollo infantil:

1.- Con el masaje potenciamos el desarrollo de diversos sistemas orgánicos como son: el sistema neurológico, el sensorial, el circulatorio, el digestivo y el inmune.

2.- Le proporciona seguridad potenciando su autoestima y confianza.
Esto hará que el niño se conozca mejor a sí mismo y se relacione mejor con su entorno.

3.-  Favorece los vínculos familiares, la interacción entre ambos y genera un tiempo de alto impacto positivo para el bebé o el niño.

4.- Reduce el estrés del niño, le ayuda a relajarse y entrar en un sueño más profundo.
A nivel hormonal fomenta la creación de las hormonas de la felicidad y el placer provocando que está más contento y se comunique de forma más relajada.

5.- Ayuda al niño a expresar sus emociones y sentimientos y comprender los de otros. Esto, le servirá cuando vaya creciendo para entender el lenguaje no verbal de las personas que están a su alrededor.

Y tú, ¿Cuál es la razón más importante por la que das masajes a tus retoños?

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