La psoriasis no sólo es una enfermedad de la piel, es mucho más que eso, ya que afecta a otras partes del organismo y a la salud emocional de quien la padece.

Las lesiones en la piel son un síntoma más, aunque es el que a nivel emocional más afecta, por ser tan visible. La persona se siente observada y desprotegida bajo esa piel escamosa.

Pero, ¿por qué aparece la psoriasis?

Existen virus y bacterias que adquieren la capacidad de mutar varias veces una vez instalados en nuestro cuerpo. Cuando ocurre esto, los linfocitos, que son los encargados de proteger a nuestro organismo de infecciones se ven limitados para combatirlos, provocando que la infección aumente. La psoriasis suele aumentar por este motivo.

Las células de la piel se sustituyen aproximadamente una vez al mes, pero en las zonas afectadas esta sustitución ocurre en un periodo de 3 a 6 días, por lo que se acumula dando lugar a manchas escamosas y engrosadas.

Cuando entramos en un período de estrés, dicha enfermedad puede verse agravada, aparecen nuevos brotes, picores, mayor sequedad, etc…

La razón: nuestro sistema inmunológico se debilita, no funciona correctamente, con lo cual cualquier infección que esté desarrollándose en nuestro organismo tendrá en ese momento la posibilidad de crecer sin que nada se lo impida.

Entre las manifestaciones internas encontramos la artritis psoriásica, que es la inflamación crónica de las articulaciones, se caracteriza por el dolor y la hinchazón en las articulaciones impidiendo la correcta movilidad de la persona.

Para tratar la psoriasis debemos enfocarnos en el fortalecimiento y restauración de nuestro sistema inmunológico, hidratar y regenerar nuestra piel, y contrarrestar los síntomas internos que se hayan producido.

Infusiones que pueden ayudarte:

  • Pétalos de rosa.
  • Menta.
  • Tomillo.

Otros consejos que seguro van a ayudarte:

  • Come equilibradamente. Llena tu dieta de frutas y verduras.
  • Reduce o elimina por completo el consumo de alimentos de origen animal.
  • Evita tomar muchos alimentos procesados.
  • Elimina el alcohol.
  • Dejar de fumar.
  • Procura tomar el sol a diario y siempre que te sea posible báñate en el mar.
  • Hidrata tu piel.
  • Inicia un proceso de cambio interior, la psoriasis en la mayoría de los casos suele ser una patología emocional, por eso, busca en tu interior miedos, creencias, etc., y trabájalas.

Ahora es tu turno, ¿tienes alguna duda?

Déjala en los comentarios y estaremos encantados de resolverla.