Estoy segura de que no necesitas que nadie venga a decirte lo importante que es contar con la ayuda de un buen terapeuta o un buen mentor.

Déjame explicarte algo….

Que esa persona sea buena para muchos, no necesariamente significa que sea la adecuada para ti.

¿Sabes por qué?

¿No? Pues porque en última instancia somos vibración y para conectar con alguien necesitamos que esta vibre en nuestra misma onda o tenga una vibración coherente con nosotros.

Lo normal es que ya hayas leído y escuchado un montón de veces que debes buscar a alguien que ya cuente en su vida con lo que tú quieres conseguir, bien sea salud, seguridad, equilibrio, amor, éxito, dinero…

Voy a decirte que sí, pero con matices, por mucho que intentes modelar a esa persona, por más que te esfuerces en aprender o en querer llevar la terapia que te recomienda a rajatabla, si no tenéis ningún tipo de conexión vibratoria, rápidamente te cansarás y desistirás en tu empeño.

Esto no significa que dentro de un tiempo vuelvas a coincidir con esa persona  y ocurra lo mismo, seguramente sea al contrario, uno de los dos habrá cambiado su vibración y ambos os retroalimentaréis del encuentro.

Si eres terapeuta o mentor seguro que en alguna ocasión te ha pasado que has entrevistado a alguien para empezar a trabajar juntos y has sentido esa falta de conexión necesaria para que el proceso llegue a buen término.

Mi recomendación personal y por experiencia propia es que derives a esa persona a algún compañero.

¡No pierdes un cliente! Ganas autoridad, respeto y confianza.

A veces nos ocurre que no estamos preparados para oír el mensaje que esa persona nos transmite, que necesitamos un paso previo.

Tranquilo, cuando andas ese paso previo, el mensaje que va después lo entiendes y te resuena como si tuvieses un altavoz sonando en medio del diafragma.

Los gestos, como se expresa y hasta la voz del terapeuta o mentor son factores claves a la hora de la elección.

No debemos equivocarnos, que tenga una voz suave, tranquila no es sinónimo de que no vaya a decirte las cosas tal y como son.

Un ejemplo muy claro es Raimon Samsó, habla de forma sosegada pero más directo en su mensaje no puede ser.

Ten en cuenta que la voz alta no es sinónimo de vibración alta.

 Piensa que a hablar en público se aprende, pero la vibración interna no es algo que se pueda aprender.

Puedes aumentarla o disminuirla con tus actos, tus pensamientos, tu alimentación…

Para finalizar, un consejo si estás pensando en buscar un terapeuta o un mentor que te ayude en tus proyectos, antes de decidir si esa persona es la adecuada, ten una charla con ella, cara a cara o por teléfono si no es posible porque estés lejos, escúchala atentamente y ten muy en cuenta las preguntas que te hace.

 

Las respuestas no nos hacen crecer, son las preguntas las que nos llevan a desarrollar nuestro ser.