Sobrevivimos en la era de la acción masiva, donde cada segundo cuenta y la procrastinación está empezando a ser considerada uno de los grandes males de la humanidad.

Es casi pecado dejar para mañana lo que pudiste hacer ayer y sin embargo, la mayoría de las veces no somos felices por mucha actividad que haya en nuestras vidas.

¿Y si el secreto no está en la acción masiva?

¿Y si la verdad reside en parar, en escucharte a ti y a otros y en mirar con los ojos abiertos de par en par?

Vemos tan poco que nuestro cerebro se encarga de recrear el 80% de todo lo que nos rodea.

Nos dejamos llevar por lo que vivimos tiempos atrás, por lo que sentimos en situaciones parecidas en el pasado, por nuestras expectativas o por lo que otros nos han contado de un determinado tema.

Respira, para, confía, mira, integra y entonces, sólo entonces emprende todas las acciones que te apetezcan.

Las mejores ideas y creaciones pasan en silencio, en calma…

Cuando te alejas del ruido empiezas realmente a escuchar y es en ese momento, cuando lo que llamamos inspiración aparece.

Yo prefiero llamarlo conexión wifi a la fuente y te explico por qué:

  • Siempre está ahí, aunque tú no lo veas.
  • En ella convergen todas las conciencias de la humanidad existente y no existente, por lo tanto, es la mayor nube de información a la que jamás podrás acceder.
  • Te envuelve, te traspasa y si lo sabes usar, hace que tu vida sea más fácil.
  • Cuanto más te acercas al origen mayor conexión y cobertura tienes.
  • Lo único que necesitas es que el receptor no esté averiado y tener la contraseña.

Lo bueno de la fuente es que su contraseña no cambia nunca, da igual que pase un mes que pasen miles de años, su clave siempre está escrita en el AMOR.

¿Quieres saber cómo nos averiamos los seres humanos?

  • No expresando todo que sentimos.
  • Teniendo día tras día los mismos pensamientos negativos.
  • Por la crítica.
  • No amándonos.
  • Cambiando nuestras metas por las de otros.
  • Olvidando que todos somos igual de importantes.
  • Creyendo que otros tienen la razón y el poder de gobernar nuestras vidas.
  • Evadiendo la responsabilidad que por derecho nos pertenece.

¿Te apetece tener la clave del wifi de la Fuente para que tengas conexión con banda ancha?

A: Autoconocimiento.

M: Misericordia.

O: Observación.

R: Respeto.

Autoconocimiento para darte verdad, para no dejar que tu mente te cuente mentiras.

Para conocer  y disfrutar del ser que realmente eres.

Misericordia para no juzgar a los demás ni a ti. Para entender que todo ocurre de la mejor forma que puede ocurrir y que lo que ahora se escapa a nuestro conocimiento, en un futuro no muy lejano tendrá explicación.

Observación para comprender que tú no eres tu cuerpo ni tu mente. Y, que al igual que tú, las otras personas que te rodean tampoco lo son.

Observa para ver qué cosas necesitas cambiar en ti para llegar a ser de verdad libre.

Respeto para escuchar, mirar y estar contigo mismo y con otros.

Respeto ante opiniones diferentes a la tuya.

Y sobre todo respétate a ti mismo cuando veas que van cambiando circunstancias y personas en tu vida, porque nos rodeamos de personas que vibran y están en sintonías muy parecidas a la nuestra.

Ahora te toca a ti, ¿Te atreves a escuchar el silenci0?